No sé cómo ni por qué, pero tú te has convertido en lo mejor de cada mañana, en los
mejores cinco minutos de cada día, en todo lo que necesito.
Cada momento que vivo cerca de ti lo vivo lento como una lágrima de despedida, una
de bienvenida y otra de esperanza. Porque cada vez que esos ojos se concentran
solo en mí no sé ni la forma de componer una frase con sentido.
Sentir como me miras, apartas la mirada miras hacia el suelo con las manos
en los pantalones y sonríes, que hasta el sol te tiene que tener envidia, nada
me hace sentir tan bien, nadie ilumina el día como tú... y puedo ser feliz con un
simple roce, con sentir tus manos en mis ojos mientras haces preguntas
que ambos sabemos las respuestas.
Sin duda alguna ERES LO MEJOR QUE HE TENIDO.

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